martes, 5 de mayo de 2009
lunes, 30 de marzo de 2009
Walter Esteves
ESPACIO SALA DE ESPERA
El espacio SALA DE ESPERA se conforma por diferentes planos; los que se conjugan en horizontales y verticales, que al unirse constituyen el poliedro generador; los horizontales, planos continuos comunicadores de forma táctil y visual (piso y techo respectivamente), son interceptados por verticales no continuos y/o calados con cierres en los ocasionalmente se permite un atravesamiento físico, visual o auditivo.
La intersección de estos planos produce ángulos rectos, generatrices espaciales que se transforman en el habitáculo SALA DE ESPERA, cobijador de los habitantes, usuarios y funcionarios, que se despersonaliza como tal, por las múltiples funciones que cumplen (espera-traslado-información-relación), que se torna en el espacio congestionado protagonista dentro del conjunto de los poliedros destinados a la sanación, que reunidos todos denominamos consultorio.
La lectura de este dominante espacio se produce, desde lo constructivo por la presencia del ángulo recto que connota la intención de orden, tanto desde el punto de vista de imponerlo como método de sanación limitado (reducido vademecum y sin terapias alternativas) como de quien imparte el servicio, y desde lo sensorial por el deber permanecer pasivamente un prolongado tiempo en un hacinado habitáculo. Estas rígidas condiciones y estrechas dimensiones le entregan al individuo-usuario un reflejo del sistema en cual se encuentra inmerso traducido en salud con pocas alternativas de opción para la sanación del paciente.
PACIENTE-FUNCIONARIO
Paciente-funcionario, binomio que asiste al centro, uno se atiende, el otro trabaja, e interactúan dentro de un espacio común a los dos, la sala de espera, catalizador de de la relación entre ambos.
Paciente, busca una solución a través de la atención médica, que le remedie su dolencia; repitiendo su actitud de dependencia frente a un Estado que le entrega solución a sus problemas, manifestada en esa condición de “espera”, hábito que repite en su cotidianeidad.
Funcionario, entrega la oportunidad de la sanación con relación de semejanza entre los diferentes pacientes con estados de dolencia disímiles, debido a la rigidez de un Estado empleador que limita su desarrollo, espacio de trabajo, insumos, tecnología, por lo que a su vez él también se hace paciente.
Juntos con roles distintos dentro de un mismo espacio con metas comunes, ambos pacientemente esperan un evento determinado y diferente para cada uno, que los predispone a la mejoría de la dolencia.
Relación paciente-funcionario, cliente-dependiente, necesitar de una asistencia ante un prestador de asistencia, salud para unos, trabajo para otros.
Paciente es la 1º denominación del ciudadano que acude al consultorio?
Podría escaparse de su futuro estado PACIENTE o no caer en él?
Simón Fuentes
El arte como fuerza sanadora
El proceso creativo del arte liberan los mecanismos de sanción por la unión entre cuerpo, mente y espíritu.
Los estudios científicos nos dicen que el arte sana cambiando la actitud y fisiología de la persona. La fisiología del cuerpo cambia de una de estrés a una de relajación profunda. De una de miedo a una de inspiración y creatividad. El arte pone a la persona en un patrón diferente de onda cerebral, el arte afecta el sistema nervioso autónomo de la persona, su balance hormonal y los neurotransmisores del cerebro.
El arte y la música afecta cada célula del cuerpo instantáneamente para crear una fisiología de sanción que cambia el sistema inmunológico y la circulación sanguínea en todos los órganos. El arte también cambia la percepción del mundo de la persona. Cambia la actitud, estado emocional y la percepción del dolor.
Es ahora sabido por los neurofisiólogos que el arte y la sanción vienen de la misma fuente en el cuerpo, están asociados con similares patrones de ondas cerebrales, el cuerpo y la mente cambian y están profundamente conectados en significado y sentimiento. El arte y la sanción nos llevan a la introspección, al mundo de la imaginería y la emoción, al de la visión y sentimientos. Este viaje interior que solía llamarse el espíritu o alma es ahora llamado mente y es profundamente sanador. Porque el lugar de sanción es desde adentro, desde nuestra propia fuente sanadora son liberadas para permitir nuestro sistema inmunológico operar óptimamente y eso es siempre la forma en que nos sanamos. Esta es la versión contemporánea de liberación de nuestra energía de curación y es ahora reconocida de ser crucial para la sanción.
Hacia adentro en el espiral creativo junto al arte
Loreto Pérez
Presentación de ideas iniciales
Loreto Pérez / 28 Agosto 2008
La idea que propongo es que definamos un sistema representacional que pase por 4 estados, dando cuenta del paso de estado perceptivo al de creativo y cada uno de estos en directa relación con el paciente y su activación.
enfermedad diagnóstico
síntoma sanación
Este eje inicial de discurso, que en el contexto de los consultorios da sentido al tiempo que transcurre por la vida de los pacientes y los médicos y funcionarios
Funcionarios pacientes
Activos pasivos
Sistemas representacionales
1- Sistema original de módulos e imagen
2- Intervención a modo de cruce en el desplazamiento
3- Interacción lúdica con los usuarios y funcionarios
4- Homologación de espacio interior y exterior (ventanas)
A tres meses de iniciada la Clínica Visual “Sala de Espera”, podemos ir re constituyendo las reflexiones y debates que dan origen a las intervenciones proyectadas.
Como primer indicio, instalo el encuentro como un espacio reflexivo y emocional, entre los artistas que componemos este equipo de trabajo y por otro lado, con el lugar “sala de espera” de los Centros de Salud que serían estudiados.
El encuentro es un estado que interroga nuestros límites y territorios, somos cuerpos replicantes de universos sistémicos, que carecemos de la conciencia dinámica de este ejercicio de la naturaleza. El estado frágil de nuestras conductas comunicativas agravadas por el consumo ansioso, hedonismo y alienación entorpecen aun más las vinculaciones y relaciones con otros seres y el entorno. Entonces nuestras geografías de contacto van desfigurándose o generando virtualidades especulativas que más bien invitan al desencuentro. Pararse en el ejercicio artístico individual, la autoría, y disponer la caja de herramientas a un otro, en un símil a “bajar las armas”, establece un estado de vulnerabilidad, que en nuestro caso, produjo la disposición necesaria para entrar a poner oído y descubrir las señales desde las dinámicas propias del lugar. Encontrarse ya, desde la vastedad de los cuerpos, hacer el ejercicio de desprendimiento y proyectarse al espacio que hace de contenedor de la enfermedad, fue sugiriendo paulatinamente una metodología.
Desde una mirada dirigida más, hacia el fortalecimiento colectivo implícito en los procesos y los convenios, que por los resultados materiales, hemos abierto una mesa de debate que ha ido interrogando a la enfermedad, al paciente, al diagnóstico, la sanidad y el espacio que lo cobija, desde la particularidad de cada artista, entrando en las atenciones específicas que promueve cada obsesión. Hemos instalado la posibilidad de interrogarnos desde nuestra propia morbidez, declarando como 1er estado de enfermedad la pasividad de la espera. El “cómo esperar” ante el dolor, el miedo, el desconocimiento, la inseguridad, expuesta a otros desde la norma establecida por las economías de las políticas públicas de salud, que basan su exitismo en las estadísticas de flujo y sosiego paciente. Las nuevas estrategias de atención integral, ven disminuidas sus potencialidades desde una implementación económica poco real. Las buenas ideas requieren de mantenciones del mismo orden, de otra forma, la habitabilidad sanitaria va traduciéndose en modos de convivir con la salud y la enfermedad que los mismos usuarios y personal van construyendo, como formas de vida.
Acercarnos a esta red de relaciones simbólicas que hablan de un acontecer y cohabitar desde el “parche”, ha conformado también, conductas de aprehensión y ocupación de las estadías que desestabilizan el simulacro de la sala de espera. El paciente ha recurrido a la variedad de las conversaciones de pasillo y silla, en el contacto desde la coloración territorial como un posible reconocimiento lúdico desde la visualidad local.
Desde la temporalidad de la espera, establecer la casa en el “no lugar” viene a fundar un traslado de hábitos familiares de cruce, al mismo tiempo que des-nomina los espacios de hábitat y las identidades desde su ilación narrativa. Ser familiar por un estado de enfermedad, genera una solidaridad colectiva contenedora, trasmisora de mitos y patrimonios que podrían abrir luces que generen dispositivos de acceso más íntimos desde la cultura hacia la sanidad.
Nuestra Clínica, deberá entonces, crear espacios experimentales de estados y reflexión de las emociones que recreen nuevas posibilidades de contención y disposición ante los procesos que el ser humano vive inherentes a su condición. Convivir con la enfermedad desde un estado de conciencia motivado por una experiencia estética “preserva y expande la inteligencia social y el bienestar Humano”.
Marc Augué, Los no lugares. Espacios del anonimato (1992)
Patricio Rivas, Cultura, Estado y ciudadanía (2002)
Joseph-Maria Martí, Prototipo de espacio para gestionar las emociones en el Hospital (2005-2006)
Rolando Cisternas
Clínica (publica) Visual
Consultorios de Talca: Carlos Trupp, Las Colines, El norte, La Florida.
Loreto Perez, Simon Fuentes, Victor Nuñez, Walter Estevez, Rolando Cisternas
Noviembre 2008
Premisas Básicas en nuestra conversación.
1. Los datos que obtenemos no son objetivos. 2. Nosotros somos parte de lo observado. 3. La limitación lógica de la simbología abstracta que usamos nos alerta que hay indeterminación en cuanto al manejo de la información.
El sueño de Newton, como su manzana, yace caído y ya no podemos aprehender al logos solamente a través de un modo deductivo, axiomático y formal. La incertidumbre acecha.
Según la percepción que tengo, en relación al conocimiento científico como una forma de acercarse a la naturaleza de los problemas del ser humano, mantengo mi confianza, no porque esta sea la mejor manera de acercarse a la correspondencia mas exacta, a la metáfora mas precisa, sino que porque establece una manera de enfrentar nuestra realidad. Es en esta metáfora donde cualquier otra forma de conocimiento toma sentido para mi, desde esta base que al menos trata de explicarme mediante intentos, como son las cosas, como funcionamos los seres humanos, cuales son nuestros sistemas, nuestras interrelaciones, nuestras enfermedades, etc..(interpretando a la ciencia como una forma del pensamiento, no como una técnica, sino como una deducción, la imagen) Tengo por lo tanto un punto de vista, una base desde donde mirar a mi alrededor. En esta base de similitudes es donde encuentro sentido a nuevas metáforas, a nuevos ejemplos de cómo se relacionan las cosas, como nos relacionamos nosotros y finalmente, que es el caso que nos compete, cual es la relación con nuestra sanación.
En nuestras conversaciones hemos recorrido el problema de la sanación desde perspectivas personales, apoyadas en nuestras individuales cosmovisiones, creo reconocer de alguna forma ciertas señales que cruzaron el total de nuestra platica.
Empezando por el consultorio. La situación de ser un paciente, un enfermo,
“ La salud y la enfermedad son parte integral de la vida, del proceso biológico y de las interacciones medioambientales y sociales. Generalmente, se entiende a la enfermedad como una entidad opuesta a la salud, cuyo efecto negativo es consecuencia de una alteración o desarmonización de un sistema a cualquier nivel (molecular, corporal, mental, emocional, espiritual, etc.) del estado fisiológico y/o morfológico considerados como normales, equilibrados o armónicos.”
Que espera, pacientemente, la asistencia medica. La sanación, el lugar de la mirada, fuera de los limites del conocimiento científico. La tradición, la espiritualidad. La vuelta, una conexión desde adentro hacia afuera y de vuelta. El Estado como regulador del proceso de sanación, una garantía, un derecho “(*)El derecho a la salud y (menos) el derecho a la atención de salud como conceptos, son materia de discusión, pero, en lo concreto y en declaraciones formales de organismos internacionales, se acepta especialmente el último como un derecho positivo de la persona. La asistencialidad, la plaza publica. Las correspondencias entre las morfologías. El paisaje como metáfora del propio cuerpo, la lógica de la integración de los saberes.
(Si pensamos de una manera general, nuestros consultorios son un reflejo de un tipo de medicina que esta detenida hace ya muchos años atrás, quizás el sistema de salud quiera generar avances, incluso los esfuerzos personales de los actores involucrados, médicos, personal, etc. sean de un valor que genera finalmente una mejoría en la gente, pero hay algo mas, un paso que por lo menos para mi se planteo como un interés mas claro, que es el de instalar en los consultorios un poco de lo que hoy ven los científicos, este absoluto abismo que ellos mismos han abierto ante sus ojos. En el caso de la ciencia de la medicina, es verdad y como en muchas otras disciplinas, el egoísmo forma parte, el miedo a un cambio real de paradigma respecto de la forma de tratar al hombre delante de ellos, a la enfermedad, a sus causas y sus efectos, al mismo tiempo que a la posibilidad de que no existan efectos que sigan a esas causas.)
(Hoy mas que nunca nos enfrentamos a un cambio de paradigma que según lo que veo será el vuelco mas cercano que tendremos a nuestra vista, con mi trabajo pretendo ser parte de este cambio, solo un grano mas en lo que esta ya sucediendo en todas partes, una unificación de las teorías sobre el hombre y su entorno, sobre nuestro supuesto poder de acción relativo a las cosas, sobre nuestra superioridad respecto de las demás entidades vivientes y todo lo relacionado con nuestra percepción de nosotros mismos y lo que nos rodea.
Yo invitaría a la gente a respirar. También a evitar la actitud sumisa de la enfermedad, a buscar en si mismos parte de su sanación, a través de textos que lo inviten, imágenes que lo acompañen y sonidos que hagan vibrar su organismo.
Es desde este mismo lugar, el de las ilustraciones de la ciencia desde donde para mi es importante la relación, el switch que queremos accionar, las neuronas y emociones que queremos excitar, pasan por hacer el recorrido dentro de la base de conocimiento de la que en principio somos parte: nuestro origen educacional formal.)
“”todo en el universo, incluido el ser humano, está comunicado entre sí y su entorno en un contexto de intercambio e interacción energética continua, que repercute en el estado vibratorio de las partículas que conforman al ser humano, influyendo en nuestra salud y calidad de vida.””
La humanidad requiere la integración de todas las medicinas que existen hacia una medicina holística y humanística. El hombre enfermo requiere un diagnóstico y tratamiento integral, quiere decir que el paciente puede recibir todas las atenciones médico quirúrgicas de alta tecnología, además de un apoyo de una rama de la medicina complementaria, psicológica, espiritual, nutricional y preventivo promocional hacia una vida saludable y feliz. Mmmmmmm
“El gran simpatico y el nervio vago”
Brócolis y Árboles.
El hombre moderno recurre a la causa y al efecto,como el hombre primitivo recurría a los dioses:para poner orden en el universo. No porque sea elsistema más confortable a la verdad, sino por ser elmás conveniente.
Y éste es un enfoque que si no lo se lo analiza en la propia limitación de la información, puede incurrir en los vicios socio-económico-políticos de los que suele tomar ventaja el hombre en detrimento de la sociedad... Estas deducciones comprobaron que el ideal de un método deductivo, axiomático, completo y sin ambigüedades no es posible. En medicina, la contextura antropológica que hoy se busca es la integración de hechos casuales, causales, conciencia y sociedad en una visión global del hombre que nos aleje de la tentación de caer en el reduccionismo. La alquimia entre conciencia y mundo circundante es una interacción entre imaginación y realidad. ¿Cuánto hay de cada una? Las emociones y los valores del hombre son una instancia fundamental en la observación del entorno. Y en su posibilidad de enfermar.
MÉTODO CIENTÍFICO
La toma de los espacios materiales del cuerpo haciéndolo girar en una órbita mecánica nos desvirtúa la constitución consciente que ostentamos y que nos vuelve únicos en el cosmos. en el desarmadero no se halló la conciencia. "... cuando llegamos a los átomos, sólo cabe hablar el lenguaje poético". el mito siempre se halla en la punta de la flecha ..Entonces sé que debo abrir la caja para saber si el desdichado está vivo o ha muerto. Y que este acto debo repetirlo con cada enfermo a través de sus emociones y su cultura. Si no lo hiciera así, estaría tratando curvas y parábolas, axiomas y números, y no un paciente que ante mi juicio tiene el riesgo de sobrellevar no sólo su enfermedad, sino además el azar de la metodología y de lo técnico. Por eso de los sentimientos. Por eso del valor del hombre individual que me observa desde el otro lado de la realidad que yo creo ver.
anatomíaLa Anatomía es la ciencia que estudia la estructura del organismo.
la Anatomía Humana estudia
el organismo no como una simple suma mecánica de sus partes integrantes, independientemente del medio que le rodea, sino como un todo en unidad en sus condiciones de existencia.
Víctor Nuñéz
Cuando partimos con el Proyecto SALA DE ESPERA, la propuesta de construcción de obra decía relación con la búsqueda individual de una imagen que pudiese resolver ( de manera parcial) nuestra cercanía con el concepto de SALA DE ESPERA.
Dicha imagen iba a ser dispuesta en un soporte diseñado particularmente para la ocasión y consistía en 15 módulos de características equiláteras. Por lo que la operación de búsqueda de la imagen no solo implicaba, elegirla (o construirla ) sino además, la incorporación de dichos módulos a la obra, es decir construir una imagen total con los módulos o utilizarlos de manera que fuesen repitiendo la imagen o ambas.
Otro elemento a considerar era la petición expresa de los FUNCIONARIOS de salud de NO utilizar los muros de los consultorios, pues estos estaban reservados para los carteles informativos, peticiones e instrucciones para el regular funcionamiento de las actividades del consultorio.
La generación de dialogo en relación a la construcción de las obras y la necesidad de delimitar con claridad los objetivos que para cada uno de manera particular implicaba la formulación de obras para un espacio de consultorios hizo que el desarrollo de la conversación derivase en dejar de entender las obras como un TEMA y comenzáramos a pensar en ellas como un PROBLEMA.
La problematización como camino para la construcción de obras de arte, es el eje que caracteriza y constituye la producción de obras visuales contemporáneas.
¿Cuál es la función de la obra de arte en el espacio publico? ¿le cabe alguna función?, y si es así, ¿Cuál es en el espacio especifico de los consultorios?. Para disipar estas dudas o para hacerse cargo de ellas generamos un recorrido que implicaba primeramente intentar entender como se generan las enfermedades y desde que mirada se ha hecho cargo la Institución Sanitaria en el estado moderno ( o al menos en lo que a nuestra chilena concepción de estado moderno nos compete).
Un elemento que nos da luces en esta relación es la conceptualización que durante décadas ha operado en la relación establecida al interior de los consultorios, relación en la cual ha sido educada y constituida nuestra sociedad, entre Funcionarios (quienes posibilitan y resguardan el normal funcionamiento de la institución) y Pacientes( quienes esperan ser atendidos).
Como primera observación critica; el Funcionario que resguarda la norma y el Paciente que espera.
Desde el campo de la producción artística revisamos la relación que desde el arte se ha establecido con el espacio publico en la salud, pudiendo dilucidar al menos dos sentidos: por una parte la obra de arte como agente decorador, facilitando la estadía en el consultorio , desvinculando al afectado de su afección, manteniendo así la posible ayuda afuera de el, el concepto mas apropiado seria la obra como facilitador de la alienación por otro lado la obra como dispositivo que permitiese la introspección del usuario en tanto su sentido se escapa a la racionalización inminente así también como a la estetización decorativa estableciéndose desde la terapia por un lado ( en la que el procesos de construcción de la obra generan en el usuario un espacio de introspección de recreación y de reordenamiento de su situación)
Los objetivos que para la institución de salud tiene la obra de arte en su mirada especifica de copamiento del espacio hospitalario, no es otro que la mantención (simbólica por cierto) de un sistema organizativo que asigna a cada participe del espacio consultorio, un rol diferencial ,anclando en su propia definición: Funcionario (quien posibilita y resguarda el normal funcionamiento de la institución) y Paciente ( quien espera atención).
Las obras que hemos venido desarrollando desde Sala de espera, han tenido como finalidad acercarse ala segunda mirada del que hacer artístico hospitalario, es decir, posibilitar al habitante del consultorio (usuario y funcionario) establecer un quiebre en su rutina mirarse en relación recreándose de manera introspectiva, intentando descifrar los códigos y señales presentes en ellas, generando una experiencia de descalce .
En la dinámica de la medicina de nuestro país, la relación paciente – funcionario se ve forzada por el sistema administrativo. De esta forma, la sala de espera se transforma en un moderno mesón de atenciones, en donde los pacientes esperan tras este, mientras el funcionario decide sobre horas de atención y tiempos de latencia.
El esfuerzo del proyecto “Sala de Espera” se centra en hacer que estas interrelaciones dejen de ser simplemente funcionales, y pasen a ser personales, en el supuesto de que la salud no es sólo la ausencia de enfermedades, sino que también la forma en que nos logramos parar frente a la realidad. Es, en cierta forma, operar desde la certeza de que una mejor calidad de la relación entre quienes operan en la sala de espera, puede mejorar también la salud (la vida) de todas las personas involucradas.
Esta obra, entonces, potencia el reconocimiento de las personas como tales, anteponiendo la mirada a una lógica ordenadora, que se esfuerza por convertir a cada individuo en un número.
El tema central de el proyecto contiene el concepto de sanción, en el cual participan todos. Tangencialmente, pero no menos importante, los artistas se involucran en este proceso de sanción, haciendo que el resultado también les afecte a ellos, porque el proceso de construcción genera también una condición de autosanación, ya sea a nivel energético o mental. La construcción manual, la artesanía, la vinculación de uno con los materiales, obliga a estar en un estado de conciencia distinto. Como los monjes en e lTtibet. O como cualquiera que al realizar una labor reiterativa, logra reconocerse. En este caso, el plus está dado por la entrega de la obra: no solo se realiza, sino que además es una obra con destinatarios definidos, que no son uno mismo. Esa entrega también se constituye en esfuerzo (otro más) por hacer que el resto de las personas vean la realidad como uno la ve.
Es mas que todo, una obra política, que intenta mejorar el mundo, o una parte de él. La parte que vemos, que conocemos. Y eso, ya es bastante.
Víctor Nuñéz
La obra a realizar en los consultorios debería ser realizada de manera común para el espacio específico.
Creo que en lo formal la manera mas indicada de operar visualmente dice relación con una intervención en que la luz sea ÉL elemento central.
Me parece necesario que la obra cumpla con el objetivo de activar en el beneficiario un nivel de introspección que le facilite adquirir real conciencia de su situación y un punto de partida podría ser, el correr el velo de la concepción de PACIENTE, señalando con esto, su lugar especifico en la escala de la dominación.
Como Lugar especifico a intervenir me parece interesante el pasillo que conecta a las salas de espera como una suerte de eslabón sensorial, en el que el color (luminosidad) y el sonido, generen en el paciente una atrayente mezcla.
Se me imagina un espacio que se abre en la medida en que el beneficiario viene insertándose en, es decir que al descubrir los elementos disonantes con el habitual consultorio, el beneficiario deba disponerse a participar de esta nueva experiencia., una sonoridad que lo siga si avanza o retrocede, un cuerpo lumínico que cambie de intensidades en la medida en que este se aleja o se acerca.
Seria interesante también, intervenir los pisos de otros espacios con la definición etimológica de la palabra PACIENTE, utilizando para ello un código estético similar al del total de la intervención, para hacer de la obra un solo cuerpo que opere desde distintos puntos.
ESPACIO SALA DE ESPERA
El espacio SALA DE ESPERA se conforma por diferentes planos; los que se conjugan en horizontales y verticales, que al unirse constituyen el poliedro generador; los horizontales, planos continuos comunicadores de forma táctil y visual (piso y techo respectivamente), son interceptados por verticales no continuos y/o calados con cierres en los ocasionalmente se permite un atravesamiento físico, visual o auditivo.
La intersección de estos planos produce ángulos rectos, generatrices espaciales que se transforman en el habitáculo SALA DE ESPERA, cobijador de los habitantes, usuarios y funcionarios, que se despersonaliza como tal, por las múltiples funciones que cumplen (espera-traslado-información-relación), que se torna en el espacio congestionado protagonista dentro del conjunto de los poliedros destinados a la sanación, que reunidos todos denominamos consultorio.
La lectura de este dominante espacio se produce, desde lo constructivo por la presencia del ángulo recto que connota la intención de orden, tanto desde el punto de vista de imponerlo como método de sanación limitado (reducido vademecum y sin terapias alternativas) como de quien imparte el servicio, y desde lo sensorial por el deber permanecer pasivamente un prolongado tiempo en un hacinado habitáculo. Estas rígidas condiciones y estrechas dimensiones le entregan al individuo-usuario un reflejo del sistema en cual se encuentra inmerso traducido en salud con pocas alternativas de opción para la sanación del paciente.
PACIENTE-FUNCIONARIO
Paciente-funcionario, binomio que asiste al centro, uno se atiende, el otro trabaja, e interactúan dentro de un espacio común a los dos, la sala de espera, catalizador de de la relación entre ambos.
Paciente, busca una solución a través de la atención médica, que le remedie su dolencia; repitiendo su actitud de dependencia frente a un Estado que le entrega solución a sus problemas, manifestada en esa condición de “espera”, hábito que repite en su cotidianeidad.
Funcionario, entrega la oportunidad de la sanación con relación de semejanza entre los diferentes pacientes con estados de dolencia disímiles, debido a la rigidez de un Estado empleador que limita su desarrollo, espacio de trabajo, insumos, tecnología, por lo que a su vez él también se hace paciente.
Juntos con roles distintos dentro de un mismo espacio con metas comunes, ambos pacientemente esperan un evento determinado y diferente para cada uno, que los predispone a la mejoría de la dolencia.
Relación paciente-funcionario, cliente-dependiente, necesitar de una asistencia ante un prestador de asistencia, salud para unos, trabajo para otros.
Paciente es la 1º denominación del ciudadano que acude al consultorio?
Podría escaparse de su futuro estado PACIENTE o no caer en él?
Simón Fuentes
El arte como fuerza sanadora
El proceso creativo del arte liberan los mecanismos de sanción por la unión entre cuerpo, mente y espíritu.
Los estudios científicos nos dicen que el arte sana cambiando la actitud y fisiología de la persona. La fisiología del cuerpo cambia de una de estrés a una de relajación profunda. De una de miedo a una de inspiración y creatividad. El arte pone a la persona en un patrón diferente de onda cerebral, el arte afecta el sistema nervioso autónomo de la persona, su balance hormonal y los neurotransmisores del cerebro.
El arte y la música afecta cada célula del cuerpo instantáneamente para crear una fisiología de sanción que cambia el sistema inmunológico y la circulación sanguínea en todos los órganos. El arte también cambia la percepción del mundo de la persona. Cambia la actitud, estado emocional y la percepción del dolor.
Es ahora sabido por los neurofisiólogos que el arte y la sanción vienen de la misma fuente en el cuerpo, están asociados con similares patrones de ondas cerebrales, el cuerpo y la mente cambian y están profundamente conectados en significado y sentimiento. El arte y la sanción nos llevan a la introspección, al mundo de la imaginería y la emoción, al de la visión y sentimientos. Este viaje interior que solía llamarse el espíritu o alma es ahora llamado mente y es profundamente sanador. Porque el lugar de sanción es desde adentro, desde nuestra propia fuente sanadora son liberadas para permitir nuestro sistema inmunológico operar óptimamente y eso es siempre la forma en que nos sanamos. Esta es la versión contemporánea de liberación de nuestra energía de curación y es ahora reconocida de ser crucial para la sanción.
Hacia adentro en el espiral creativo junto al arte
Loreto Pérez
Presentación de ideas iniciales
Loreto Pérez / 28 Agosto 2008
La idea que propongo es que definamos un sistema representacional que pase por 4 estados, dando cuenta del paso de estado perceptivo al de creativo y cada uno de estos en directa relación con el paciente y su activación.
enfermedad diagnóstico
síntoma sanación
Este eje inicial de discurso, que en el contexto de los consultorios da sentido al tiempo que transcurre por la vida de los pacientes y los médicos y funcionarios
Funcionarios pacientes
Activos pasivos
Sistemas representacionales
1- Sistema original de módulos e imagen
2- Intervención a modo de cruce en el desplazamiento
3- Interacción lúdica con los usuarios y funcionarios
4- Homologación de espacio interior y exterior (ventanas)
A tres meses de iniciada la Clínica Visual “Sala de Espera”, podemos ir re constituyendo las reflexiones y debates que dan origen a las intervenciones proyectadas.
Como primer indicio, instalo el encuentro como un espacio reflexivo y emocional, entre los artistas que componemos este equipo de trabajo y por otro lado, con el lugar “sala de espera” de los Centros de Salud que serían estudiados.
El encuentro es un estado que interroga nuestros límites y territorios, somos cuerpos replicantes de universos sistémicos, que carecemos de la conciencia dinámica de este ejercicio de la naturaleza. El estado frágil de nuestras conductas comunicativas agravadas por el consumo ansioso, hedonismo y alienación entorpecen aun más las vinculaciones y relaciones con otros seres y el entorno. Entonces nuestras geografías de contacto van desfigurándose o generando virtualidades especulativas que más bien invitan al desencuentro. Pararse en el ejercicio artístico individual, la autoría, y disponer la caja de herramientas a un otro, en un símil a “bajar las armas”, establece un estado de vulnerabilidad, que en nuestro caso, produjo la disposición necesaria para entrar a poner oído y descubrir las señales desde las dinámicas propias del lugar. Encontrarse ya, desde la vastedad de los cuerpos, hacer el ejercicio de desprendimiento y proyectarse al espacio que hace de contenedor de la enfermedad, fue sugiriendo paulatinamente una metodología.
Desde una mirada dirigida más, hacia el fortalecimiento colectivo implícito en los procesos y los convenios, que por los resultados materiales, hemos abierto una mesa de debate que ha ido interrogando a la enfermedad, al paciente, al diagnóstico, la sanidad y el espacio que lo cobija, desde la particularidad de cada artista, entrando en las atenciones específicas que promueve cada obsesión. Hemos instalado la posibilidad de interrogarnos desde nuestra propia morbidez, declarando como 1er estado de enfermedad la pasividad de la espera. El “cómo esperar” ante el dolor, el miedo, el desconocimiento, la inseguridad, expuesta a otros desde la norma establecida por las economías de las políticas públicas de salud, que basan su exitismo en las estadísticas de flujo y sosiego paciente. Las nuevas estrategias de atención integral, ven disminuidas sus potencialidades desde una implementación económica poco real. Las buenas ideas requieren de mantenciones del mismo orden, de otra forma, la habitabilidad sanitaria va traduciéndose en modos de convivir con la salud y la enfermedad que los mismos usuarios y personal van construyendo, como formas de vida.
Acercarnos a esta red de relaciones simbólicas que hablan de un acontecer y cohabitar desde el “parche”, ha conformado también, conductas de aprehensión y ocupación de las estadías que desestabilizan el simulacro de la sala de espera. El paciente ha recurrido a la variedad de las conversaciones de pasillo y silla, en el contacto desde la coloración territorial como un posible reconocimiento lúdico desde la visualidad local.
Desde la temporalidad de la espera, establecer la casa en el “no lugar” viene a fundar un traslado de hábitos familiares de cruce, al mismo tiempo que des-nomina los espacios de hábitat y las identidades desde su ilación narrativa. Ser familiar por un estado de enfermedad, genera una solidaridad colectiva contenedora, trasmisora de mitos y patrimonios que podrían abrir luces que generen dispositivos de acceso más íntimos desde la cultura hacia la sanidad.
Nuestra Clínica, deberá entonces, crear espacios experimentales de estados y reflexión de las emociones que recreen nuevas posibilidades de contención y disposición ante los procesos que el ser humano vive inherentes a su condición. Convivir con la enfermedad desde un estado de conciencia motivado por una experiencia estética “preserva y expande la inteligencia social y el bienestar Humano”.
Marc Augué, Los no lugares. Espacios del anonimato (1992)
Patricio Rivas, Cultura, Estado y ciudadanía (2002)
Joseph-Maria Martí, Prototipo de espacio para gestionar las emociones en el Hospital (2005-2006)
Rolando Cisternas
Clínica (publica) Visual
Consultorios de Talca: Carlos Trupp, Las Colines, El norte, La Florida.
Loreto Perez, Simon Fuentes, Victor Nuñez, Walter Estevez, Rolando Cisternas
Noviembre 2008
Premisas Básicas en nuestra conversación.
1. Los datos que obtenemos no son objetivos. 2. Nosotros somos parte de lo observado. 3. La limitación lógica de la simbología abstracta que usamos nos alerta que hay indeterminación en cuanto al manejo de la información.
El sueño de Newton, como su manzana, yace caído y ya no podemos aprehender al logos solamente a través de un modo deductivo, axiomático y formal. La incertidumbre acecha.
Según la percepción que tengo, en relación al conocimiento científico como una forma de acercarse a la naturaleza de los problemas del ser humano, mantengo mi confianza, no porque esta sea la mejor manera de acercarse a la correspondencia mas exacta, a la metáfora mas precisa, sino que porque establece una manera de enfrentar nuestra realidad. Es en esta metáfora donde cualquier otra forma de conocimiento toma sentido para mi, desde esta base que al menos trata de explicarme mediante intentos, como son las cosas, como funcionamos los seres humanos, cuales son nuestros sistemas, nuestras interrelaciones, nuestras enfermedades, etc..(interpretando a la ciencia como una forma del pensamiento, no como una técnica, sino como una deducción, la imagen) Tengo por lo tanto un punto de vista, una base desde donde mirar a mi alrededor. En esta base de similitudes es donde encuentro sentido a nuevas metáforas, a nuevos ejemplos de cómo se relacionan las cosas, como nos relacionamos nosotros y finalmente, que es el caso que nos compete, cual es la relación con nuestra sanación.
En nuestras conversaciones hemos recorrido el problema de la sanación desde perspectivas personales, apoyadas en nuestras individuales cosmovisiones, creo reconocer de alguna forma ciertas señales que cruzaron el total de nuestra platica.
Empezando por el consultorio. La situación de ser un paciente, un enfermo,
“ La salud y la enfermedad son parte integral de la vida, del proceso biológico y de las interacciones medioambientales y sociales. Generalmente, se entiende a la enfermedad como una entidad opuesta a la salud, cuyo efecto negativo es consecuencia de una alteración o desarmonización de un sistema a cualquier nivel (molecular, corporal, mental, emocional, espiritual, etc.) del estado fisiológico y/o morfológico considerados como normales, equilibrados o armónicos.”
Que espera, pacientemente, la asistencia medica. La sanación, el lugar de la mirada, fuera de los limites del conocimiento científico. La tradición, la espiritualidad. La vuelta, una conexión desde adentro hacia afuera y de vuelta. El Estado como regulador del proceso de sanación, una garantía, un derecho “(*)El derecho a la salud y (menos) el derecho a la atención de salud como conceptos, son materia de discusión, pero, en lo concreto y en declaraciones formales de organismos internacionales, se acepta especialmente el último como un derecho positivo de la persona. La asistencialidad, la plaza publica. Las correspondencias entre las morfologías. El paisaje como metáfora del propio cuerpo, la lógica de la integración de los saberes.
(Si pensamos de una manera general, nuestros consultorios son un reflejo de un tipo de medicina que esta detenida hace ya muchos años atrás, quizás el sistema de salud quiera generar avances, incluso los esfuerzos personales de los actores involucrados, médicos, personal, etc. sean de un valor que genera finalmente una mejoría en la gente, pero hay algo mas, un paso que por lo menos para mi se planteo como un interés mas claro, que es el de instalar en los consultorios un poco de lo que hoy ven los científicos, este absoluto abismo que ellos mismos han abierto ante sus ojos. En el caso de la ciencia de la medicina, es verdad y como en muchas otras disciplinas, el egoísmo forma parte, el miedo a un cambio real de paradigma respecto de la forma de tratar al hombre delante de ellos, a la enfermedad, a sus causas y sus efectos, al mismo tiempo que a la posibilidad de que no existan efectos que sigan a esas causas.)
(Hoy mas que nunca nos enfrentamos a un cambio de paradigma que según lo que veo será el vuelco mas cercano que tendremos a nuestra vista, con mi trabajo pretendo ser parte de este cambio, solo un grano mas en lo que esta ya sucediendo en todas partes, una unificación de las teorías sobre el hombre y su entorno, sobre nuestro supuesto poder de acción relativo a las cosas, sobre nuestra superioridad respecto de las demás entidades vivientes y todo lo relacionado con nuestra percepción de nosotros mismos y lo que nos rodea.
Yo invitaría a la gente a respirar. También a evitar la actitud sumisa de la enfermedad, a buscar en si mismos parte de su sanación, a través de textos que lo inviten, imágenes que lo acompañen y sonidos que hagan vibrar su organismo.
Es desde este mismo lugar, el de las ilustraciones de la ciencia desde donde para mi es importante la relación, el switch que queremos accionar, las neuronas y emociones que queremos excitar, pasan por hacer el recorrido dentro de la base de conocimiento de la que en principio somos parte: nuestro origen educacional formal.)
“”todo en el universo, incluido el ser humano, está comunicado entre sí y su entorno en un contexto de intercambio e interacción energética continua, que repercute en el estado vibratorio de las partículas que conforman al ser humano, influyendo en nuestra salud y calidad de vida.””
La humanidad requiere la integración de todas las medicinas que existen hacia una medicina holística y humanística. El hombre enfermo requiere un diagnóstico y tratamiento integral, quiere decir que el paciente puede recibir todas las atenciones médico quirúrgicas de alta tecnología, además de un apoyo de una rama de la medicina complementaria, psicológica, espiritual, nutricional y preventivo promocional hacia una vida saludable y feliz. Mmmmmmm
“El gran simpatico y el nervio vago”
Brócolis y Árboles.
El hombre moderno recurre a la causa y al efecto,como el hombre primitivo recurría a los dioses:para poner orden en el universo. No porque sea elsistema más confortable a la verdad, sino por ser elmás conveniente.
Y éste es un enfoque que si no lo se lo analiza en la propia limitación de la información, puede incurrir en los vicios socio-económico-políticos de los que suele tomar ventaja el hombre en detrimento de la sociedad... Estas deducciones comprobaron que el ideal de un método deductivo, axiomático, completo y sin ambigüedades no es posible. En medicina, la contextura antropológica que hoy se busca es la integración de hechos casuales, causales, conciencia y sociedad en una visión global del hombre que nos aleje de la tentación de caer en el reduccionismo. La alquimia entre conciencia y mundo circundante es una interacción entre imaginación y realidad. ¿Cuánto hay de cada una? Las emociones y los valores del hombre son una instancia fundamental en la observación del entorno. Y en su posibilidad de enfermar.
MÉTODO CIENTÍFICO
La toma de los espacios materiales del cuerpo haciéndolo girar en una órbita mecánica nos desvirtúa la constitución consciente que ostentamos y que nos vuelve únicos en el cosmos. en el desarmadero no se halló la conciencia. "... cuando llegamos a los átomos, sólo cabe hablar el lenguaje poético". el mito siempre se halla en la punta de la flecha ..Entonces sé que debo abrir la caja para saber si el desdichado está vivo o ha muerto. Y que este acto debo repetirlo con cada enfermo a través de sus emociones y su cultura. Si no lo hiciera así, estaría tratando curvas y parábolas, axiomas y números, y no un paciente que ante mi juicio tiene el riesgo de sobrellevar no sólo su enfermedad, sino además el azar de la metodología y de lo técnico. Por eso de los sentimientos. Por eso del valor del hombre individual que me observa desde el otro lado de la realidad que yo creo ver.
anatomíaLa Anatomía es la ciencia que estudia la estructura del organismo.
la Anatomía Humana estudia
el organismo no como una simple suma mecánica de sus partes integrantes, independientemente del medio que le rodea, sino como un todo en unidad en sus condiciones de existencia.
Víctor Nuñéz
Cuando partimos con el Proyecto SALA DE ESPERA, la propuesta de construcción de obra decía relación con la búsqueda individual de una imagen que pudiese resolver ( de manera parcial) nuestra cercanía con el concepto de SALA DE ESPERA.
Dicha imagen iba a ser dispuesta en un soporte diseñado particularmente para la ocasión y consistía en 15 módulos de características equiláteras. Por lo que la operación de búsqueda de la imagen no solo implicaba, elegirla (o construirla ) sino además, la incorporación de dichos módulos a la obra, es decir construir una imagen total con los módulos o utilizarlos de manera que fuesen repitiendo la imagen o ambas.
Otro elemento a considerar era la petición expresa de los FUNCIONARIOS de salud de NO utilizar los muros de los consultorios, pues estos estaban reservados para los carteles informativos, peticiones e instrucciones para el regular funcionamiento de las actividades del consultorio.
La generación de dialogo en relación a la construcción de las obras y la necesidad de delimitar con claridad los objetivos que para cada uno de manera particular implicaba la formulación de obras para un espacio de consultorios hizo que el desarrollo de la conversación derivase en dejar de entender las obras como un TEMA y comenzáramos a pensar en ellas como un PROBLEMA.
La problematización como camino para la construcción de obras de arte, es el eje que caracteriza y constituye la producción de obras visuales contemporáneas.
¿Cuál es la función de la obra de arte en el espacio publico? ¿le cabe alguna función?, y si es así, ¿Cuál es en el espacio especifico de los consultorios?. Para disipar estas dudas o para hacerse cargo de ellas generamos un recorrido que implicaba primeramente intentar entender como se generan las enfermedades y desde que mirada se ha hecho cargo la Institución Sanitaria en el estado moderno ( o al menos en lo que a nuestra chilena concepción de estado moderno nos compete).
Un elemento que nos da luces en esta relación es la conceptualización que durante décadas ha operado en la relación establecida al interior de los consultorios, relación en la cual ha sido educada y constituida nuestra sociedad, entre Funcionarios (quienes posibilitan y resguardan el normal funcionamiento de la institución) y Pacientes( quienes esperan ser atendidos).
Como primera observación critica; el Funcionario que resguarda la norma y el Paciente que espera.
Desde el campo de la producción artística revisamos la relación que desde el arte se ha establecido con el espacio publico en la salud, pudiendo dilucidar al menos dos sentidos: por una parte la obra de arte como agente decorador, facilitando la estadía en el consultorio , desvinculando al afectado de su afección, manteniendo así la posible ayuda afuera de el, el concepto mas apropiado seria la obra como facilitador de la alienación por otro lado la obra como dispositivo que permitiese la introspección del usuario en tanto su sentido se escapa a la racionalización inminente así también como a la estetización decorativa estableciéndose desde la terapia por un lado ( en la que el procesos de construcción de la obra generan en el usuario un espacio de introspección de recreación y de reordenamiento de su situación)
Los objetivos que para la institución de salud tiene la obra de arte en su mirada especifica de copamiento del espacio hospitalario, no es otro que la mantención (simbólica por cierto) de un sistema organizativo que asigna a cada participe del espacio consultorio, un rol diferencial ,anclando en su propia definición: Funcionario (quien posibilita y resguarda el normal funcionamiento de la institución) y Paciente ( quien espera atención).
Las obras que hemos venido desarrollando desde Sala de espera, han tenido como finalidad acercarse ala segunda mirada del que hacer artístico hospitalario, es decir, posibilitar al habitante del consultorio (usuario y funcionario) establecer un quiebre en su rutina mirarse en relación recreándose de manera introspectiva, intentando descifrar los códigos y señales presentes en ellas, generando una experiencia de descalce .
En la dinámica de la medicina de nuestro país, la relación paciente – funcionario se ve forzada por el sistema administrativo. De esta forma, la sala de espera se transforma en un moderno mesón de atenciones, en donde los pacientes esperan tras este, mientras el funcionario decide sobre horas de atención y tiempos de latencia.
El esfuerzo del proyecto “Sala de Espera” se centra en hacer que estas interrelaciones dejen de ser simplemente funcionales, y pasen a ser personales, en el supuesto de que la salud no es sólo la ausencia de enfermedades, sino que también la forma en que nos logramos parar frente a la realidad. Es, en cierta forma, operar desde la certeza de que una mejor calidad de la relación entre quienes operan en la sala de espera, puede mejorar también la salud (la vida) de todas las personas involucradas.
Esta obra, entonces, potencia el reconocimiento de las personas como tales, anteponiendo la mirada a una lógica ordenadora, que se esfuerza por convertir a cada individuo en un número.
El tema central de el proyecto contiene el concepto de sanción, en el cual participan todos. Tangencialmente, pero no menos importante, los artistas se involucran en este proceso de sanción, haciendo que el resultado también les afecte a ellos, porque el proceso de construcción genera también una condición de autosanación, ya sea a nivel energético o mental. La construcción manual, la artesanía, la vinculación de uno con los materiales, obliga a estar en un estado de conciencia distinto. Como los monjes en e lTtibet. O como cualquiera que al realizar una labor reiterativa, logra reconocerse. En este caso, el plus está dado por la entrega de la obra: no solo se realiza, sino que además es una obra con destinatarios definidos, que no son uno mismo. Esa entrega también se constituye en esfuerzo (otro más) por hacer que el resto de las personas vean la realidad como uno la ve.
Es mas que todo, una obra política, que intenta mejorar el mundo, o una parte de él. La parte que vemos, que conocemos. Y eso, ya es bastante.
Víctor Nuñéz
La obra a realizar en los consultorios debería ser realizada de manera común para el espacio específico.
Creo que en lo formal la manera mas indicada de operar visualmente dice relación con una intervención en que la luz sea ÉL elemento central.
Me parece necesario que la obra cumpla con el objetivo de activar en el beneficiario un nivel de introspección que le facilite adquirir real conciencia de su situación y un punto de partida podría ser, el correr el velo de la concepción de PACIENTE, señalando con esto, su lugar especifico en la escala de la dominación.
Como Lugar especifico a intervenir me parece interesante el pasillo que conecta a las salas de espera como una suerte de eslabón sensorial, en el que el color (luminosidad) y el sonido, generen en el paciente una atrayente mezcla.
Se me imagina un espacio que se abre en la medida en que el beneficiario viene insertándose en, es decir que al descubrir los elementos disonantes con el habitual consultorio, el beneficiario deba disponerse a participar de esta nueva experiencia., una sonoridad que lo siga si avanza o retrocede, un cuerpo lumínico que cambie de intensidades en la medida en que este se aleja o se acerca.
Seria interesante también, intervenir los pisos de otros espacios con la definición etimológica de la palabra PACIENTE, utilizando para ello un código estético similar al del total de la intervención, para hacer de la obra un solo cuerpo que opere desde distintos puntos.
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